Para la Nueva Angelet, que se que tenemos ya.

martes, 13 de octubre de 2009

Historia de Camas, Sevilla

El Centro de Camas, Al Fondo la Iglesia principal

Monumento Al Toreo

El Aljarafe, ya desde épocas prehistóricas y debido a sus inmejorables condiciones físicas, ha sido un lugar muy apropiado para los asentamientos humanos. Camas concretamente está situada en el valle que forma una de las terrazas fluviales que con el tiempo ha ido excavando el Guadalquivir, y por su cercanía a Sevilla y a Itálica, ha sido siempre, si no una ciudad (no se ha encontrado un volumen de vestigios suficiente como para apoyar esta hipótesis), sí un lugar de paso y parada de los viajantes, una puerta o acceso a dichas ciudades, con sus núcleos de población correspondientes.

Aunque sobre el lugar no existe historiografía anterior al documento que recoge el reparto de tierras tras la conquista de Sevilla en 1248 a cargo de Fernando III, los restos arqueológicos y la tradición popular nos llevan a plantearnos una serie de hipótesis que llenarían el vacío historiográfico hasta esa fecha.

Así, los primeros asentamientos humanos buscarían las pequeñas alturas de esta vega fluvial por temor a las crecidas del río, y esto explicaría los restos protohistóricos encontrados pertenecientes a un período que va desde el Paleolítico Inferior hasta el Calcolítico.

Tartessos es el nombre de esta primera civilización cuyos poblados se asentaron en torno al río. Uno de estos poblados, como podemos deducir de los restos encontrados en el Cerro del Carambolo, elegiría la zona que hoy ocupa Camas para vivir.

La tradición popular se ha encargado de rellenar las extensas lagunas en la historia de la localidad creando leyendas basadas en conjeturas sin mucho rigor que algún día formularan los eruditos sobre la presencia romana y musulmana. El origen musulmán de la localidad es la leyenda más extendida, ya que es con la que los habitantes explican el nombre de la ciudad: "Camas procede de Al-Kama, un rico hacendado musulmán que estableció una alquería en estas tierras", reza la tradición.

En el siglo XVII , el Conde Duque de Olivares Gaspar de Guzmán adquiere Camas y va a pertenecer a sus sucesores hasta que la Constitución de 1812 suprima los señoríos. Por estas fechas a Camas le es reconocida su condición de villa.

La vida rural que respira la ciudad hasta entonces se ve trastornada a finales de siglo con la construcción de la vía férrea. Esto propicia, durante el siglo XX, la industrialización de la ciudad con el surgimiento de algunas fábricas, y como consecuencia, la sustitución de los viejos sistemas de producción artesanales por otros más acordes con el cambio de era. Otra consecuencia de este cambio es el vertiginoso crecimiento que experimenta la población, llegándose a triplicar a mediados de siglo. En 1974, aún en dictadura, le es reconocida la condición de ciudad al municipio de Camas (anteriormente villa) y el grado de Excelencia a su Ayuntamiento.

1 comentario:

victoria dijo...

Graciasmi querida Antonia,este blog es precioso y voy a conocer de tu manos muchas cosas de tu tierra,tu amiga que te quiere lagolondrina


día de Reyes 2009